Vida
Sacerdote, escritor, educador y político; se cree que nació en Barquisimeto en abril de 1799, sus padres Francisco de Paula Yépez, Tocuyano y María Josefa Tovar, quiboreña. Cursó estudios de Latinidad y Gramática en la escuela de Latinidad fundada por el presbítero Manuel Yépez en la ciudad de El Tocuyo; en 1819 ingresó al Seminario Tridentino de Caracas y simultáneamente a la Universidad, donde obtuvo el título de bachiller en Filosofía en 1882; dos años más tarde, se graduó de maestro en Filosofía y culminó sus estudios sacerdotales, el 10 de octubre de 1824 en el Monasterio de Santa Clara. Políticamente se identificó con los conservadores, y ejerció diferentes cargos como el de miembro del Congreso Nacional en 1841 y 1844; Vicepresidente de la Cámara de Representantes entre 1842 y 1843; Senador Principal por Barquisimeto en 1846; además presidió la Junta Regional para Repatriar los restos de El Libertador. En 1849 resultó electo Vicepresidente de la Asociación de Conservadores de Barquisimeto, figurando como fundador y redactor de El Correo de Occidente, órgano informativo de esa sociedad. En el año 1854, se vio involucrado en el asesinato del Gobernador de la Provincia, Martín María Aguinalde, junto a otras personalidades destacadas de la ciudad de Barquisimeto, tales como el Dr. Rudesindo Freitez, Juan de Dios Ponte, Ramón Perera, Andrés Alvizu, Antonio María Pineda y los presbítero José Mará Raldiriz y Bacilio Roque, entre otros; detenido y trasladado a Caracas, más tarde fue liberado. Se le cita como un excelente orador especialmente en sus intervenciones como parlamentario y defensor de la causa conservadora. Pero sin dudad alguna, que el hecho que marcó su vida y lo perpetua en la historia de la patria, es la actitud asumida en el año 1856, cuando una terrible epidemia de cólera azotada a la población barquisimetana y ante la presencia de la imagen sagrada de la Divina Pastora, trasladada desde el pueblo de Santa Rosa a la ciudad, ofrece su vida a cambio de que la epidemia se detuviera.
Obra
Su obra más importante fue que al ver que su población moría por una epidemia de rogo a la virgen divina pastora que él fuera el último hombre en morir de esa epidemia.
Muerte
Muere el 16 de junio de 1856, siendo sus restos depositados en el Cementerio San Juan.
Homenajes
En su memoria se construyó una plaza frente a la sede actual del Rectorado de la Universidad Cent ro occidental Lisandro Alvarado, y cada catorce de enero, cuando nos visita la venerada imagen de la Virgen Divina Pastora, se recuerda también el sacrificio del sacerdote y sus fundación padre José Macario yepez
Reconocimiento
Fundación padre José Macario yepez: Es una fundación católica cultural orientada hacia los niños, cuyo universo infantil es actualmente de 600, a quienes enseñamos a pintar, leer y escribir, y a las niñas danzas y pintura. Desde que empezamos con 30 infantes, nunca han estado desasistidos de sus útiles escolares año tras año.
el 14 de enero fue tomado como el día de la Divina Pastora, realizándose la primera procesión el 14 de enero de 1856.
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